Me di cuenta que ciertas cosas no eran como yo pensaba, que la amistad no es como yo creía, que el amor tampoco lo era y que no debía poner mi confianza en cualquier ser humano al que yo creía confiable. Días pasaron y yo seguía pensando, la música me llevaba a muchas otras dimensiones que no conocía y me hacia darme cuenta de ciertas grandes cosas que yo ignoraba. Quizás me encerré un poco en mi misma, lo cual ¿estubo bien o mal?. Pienso que a veces es mejor de no darse cuenta de ciertas cosas. Pero una vez que uno las sabe, ya no hay marcha atrás. Debido a estas cosas cambié, no soy quizás tan alegre como antes, o me pongo mal por cosas que no debería y soy muy insegura de mi misma. De repente una sensación rara empezó a revolver mi mente, mi panza, me hizo sentir extraña de los pies a la cabeza. Un ángel para mí, quizás... había aparecido en mi vida. Cuando hablaba me hacía sentir extraña, me hacía bien ver a ese ángel aunque sea por un pequeño tiempo, tenía una voz al cantar que me hacía volar por algunos segundos y me llenaba el alma de alegría...



No hay comentarios:
Publicar un comentario